• Mujeres de la Política

Desigualdad y pobreza contemporánea

Actualizado: mar 1


Por: Martha Hernández @Marthachester


La pandemia del Covid-19 trajo consigo un gran punto de inflexión y quiebre en la desigualdad y la pobreza en Iberoamérica, con una crisis económica que ha dejado devastados a países como Argentina, Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú y Bolivia, entre otros. Haciendo evidente que el escenario ha ido cambiado en gran medida en la región latinoamericana.


Así, cuando estos países estaban luchando por mantener unas economías algo estables, ahora les costará el triple salir a flote; será una crisis de la cual, según el empeño y las decisiones que tome cada gobierno, se irá saliendo de a poco en un par de años, con suerte.


“Es claro que el Covid-19 dejará impactos económicos y sociales duraderos de proporciones globales”, plantea el más reciente informe del Banco Mundial, donde además recomienda que los gobernantes deben tener información actualizada y de primera mano para la toma de decisiones sobre los distintos planes, programas y proyectos a implementar para ayudar a mitigar la pobreza, la desigualdad, y para la recuperación de sus economías.


Es así como nos enfrentamos a una crisis económica en la arena internacional, donde los países de Centro América y Suramérica viven una fantasía de desarrollo, con gobiernos que crean alegres expectativas de reactivación de la economía.


Diversas fuentes presentas datos que habrá que tomar en cuenta, debido a la magnitud del escenario que se avecina. El informe de la Comunidad Económica para América Latina (Cepal), por ejemplo, muestra cifras alarmantes.


Donde se prevé que la pandemia tenga un mayor impacto será en América Latina y el Caribe: “La pandemia tendrá como consecuencia una crisis económica sin precedentes; 2020 será un año terrible. Habrá un retroceso de dos décadas en el desarrollo social de la región, con un grave aumento de la desigualdad y la pobreza, el mayor desde que hay registros”, señala el documento.


Y los datos sobre el incremento en la pobreza tampoco son esperanzadores. De acuerdo con Naciones Unidas “el número de personas bajo el umbral de la pobreza pasará este año de 185 a 231 millones, casi 4 de cada 10 latinoamericanos, mientras que la pobreza extrema pasará de 68 a 96 millones, algo más de un 15% de la población regional”.


Por su parte, “Oxfam Internacional, explica que antes de que acabe el año podrían morir de hambre hasta 12.000 personas cada día, a consecuencia de los impactos sociales y económicos de la pandemia, superando posiblemente el número de muertos ocasionados por el covid-19”, expresa Antonio Albiñana, columnista del diario El Tiempo.


Así mismo, el Programa Mundial de Alimentos comunicó que: “el número de personas que sufren hambrunas, que en 2019 eran 149 millones de personas, subirá a 270 antes de que termine el año, y se calcula que el 82% de ese incremento tendrá su origen en la pandemia. La pobreza causada por la pandemia será más mortífera que el virus”.


Nuevos pobres


Sin lugar a dudas nos vemos frente a lo que se denominan nuevos pobres, ya que socio-económicamente se ha bajado uno o dos escalones en los índices de desigualdad y pobreza a causa del desempleo masivo y de una economía estancada, donde además gran parte de la población vive del rebusque diario y ésta problemática es latente en varios de nuestros países de Latinoamérica.


Los nuevos pobres se configuran entre otros aspectos porque, por ejemplo, en Colombia el 60% de la economía es informal, lo que significa que miles de personas viven del rebusque diario, y fueron 5 meses de cuarentena, en los que no pudieron llevar el diario a sus hogares o para su propia subsistencia. En consecuencia, inexorablemente los temas de la agenda política y electoral contemporánea serán: pobreza, empleo, salud, seguridad, vivienda y educación.


“Párrafo aparte merece el Uruguay que, gracias a los quince años de activismo estatal de los gobiernos frenteamplistas, en los cuales la inversión en salud pública fue prioritaria, registra una tasa de 6 muertos por millón de habitantes”, según analiza el sociólogo y politólogo argentino Atilio Borón, en columna de opinión.


“China, hace años está haciendo un esfuerzo monumental, por ejemplo, en ser líder en el tema de Internet de las Cosas; en cuanto a patentes de inteligencia artificial, tiene 2.5 veces más patentes que Estados Unidos; en tecnología 5G”, agrega Borón, quien además manifiesta que si bien ésta crisis no es el fin del capitalismo, sí es el debilitamiento del neo-liberalismo, al impedir que la salud, los medicamentos y la vivienda sean un negocio; todo lo cual da fortalecimiento al Estado sobre los intereses del mercado.


Finalmente, Borón recomienda a los ciudadanos de Latinoamérica no caer en el desánimo, ya que las movilizaciones de los grupos sociales estaban haciendo un trabajo excelente hasta febrero de 2020, cuando la pandemia salvó de derrocar a Piñera en Chile y a Lenin Moreno en Ecuador quienes estaban a punto de caer por la alta presión social.


Habrá nuevos matices de la estructura internacional y nuevos focos de poder; es así como China emerge como la locomotora de la economía mundial. Su economía habla de una manera contundente por sí sola. Hoy ya no existe una sola potencia mundial, sino varias. La tríada de las potencias mundiales son: Rusia, Estados Unidos y China, países que además están en la competencia por la vacuna contra el Covid-19.


Comercio internacional


Por su parte, el expresidente de Colombia, Ernesto Samper Pizano, remarca el papel activo del Estado en el manejo de esta recuperación del concepto de Estado y del fracaso de lo privado como salida: nuevo protagonismo al Estado. En el sector informal de las economías: subsidios, protección social a los sectores más pobres; inclusión social para la gente que se estaba re-empobreciendo; el mínimo universal; las madres cabeza de familia; la importancia del multilateralismo… Que la vacuna sea un bien público universal; para todo ello se requieren algunas rectificaciones en materia de equidad social, concluye Samper.


Otro factor que influye en la pobreza y la desigualdad es el narcotráfico, que está en su mayor auge; el paramilitarismo continúa activo, y en Colombia se presentan masacres a diario, con una ausencia total del Estado, ahondando así en el desplazamiento forzado que lleva a más pobreza en las regiones.


A su vez, la ex senadora colombiana, Piedad Córdoba, plantea que la pandemia desviste las carencias de un modelo económico y financiero, que nos pone a pensar en una humanización de la vida cotidiana de la gente, de solidaridad y empatía con los pobres.


Finalmente, tal vez la mayor enseñanza de la pandemia es que los recursos no deben ser sólo para el sector financiero, sino que también los necesita con urgencia el sector de la salud. Además fue evidente que los gobiernos, en general, no supieron manejar y hacer frente a la crisis de la mejor manera, mostrando altos niveles de improvisación y contradicciones constantes en su toma de decisiones, generando permanente confusión e incertidumbre en los ciudadanos.


En conclusión, al salir de la cuarentena, nos vamos a estrellar contra un mundo nuevo, con un escenario que se parecía poco esperanzador: devastado por la pobreza y con aún mayor desigualdad social de la que ya había. Si la pandemia fundió totalmente y llevó a la quiebra a empresas robustas, como aerolíneas y grandes cadenas hoteleras, ¿qué se puede esperar de la situación en la que quedaron las pequeñas y medianas empresas?


Vamos a necesitar de mucha ayuda y alianzas estratégicas para volver a levantarnos como sociedades en vía de desarrollo, y será un proceso muy lento y muy largo del cual esperamos poder salir adelante con mucho esfuerzo, trabajo con fe y con esperanza.


Revista Mujeres de la Política año 2 #5 2021

www.mujeresdelapolitica.org

orgmujeresdelapolitica@gmail.com

TW: @MujerdPolitica

FB: @MujeresdelaPolitica

Insta: @MujeresdelaPolitica

14 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo