• Mujeres de la Política

La determinación es la fuerza que mueve los sueños

Actualizado: mar 1

La política y la medicina tienen mucho en común: escuchar, diagnosticar, estudiar, analizar y, sobre todo, hacer todo lo que esté al alcance para aportar al bienestar de la gente: Dilian Francisca Toro @DilianFrancisca


Una de las mujeres con mayor reconocimiento en la arena política en Colombia, lo es sin duda Dilian Francisca Toro, actual presidenta del Partido de la Unidad en su país, y quien cuenta con una de las trayectorias más importantes tras varios años en diversos cargos, en los que además ha impulsado la igualdad de género.


Ha sido alcaldesa de Guacarí, Senadora, panelista en la Asamblea de la ONU y Gobernadora del Valle del Cauca, cuya gestión resultó con los mayores índices de aprobación.


Para conocer de cerca cómo ha sido el trayecto de esta destacada mujer, Mujeres de la Política, le realizó la siguiente entrevista.






1.- ¿Cómo se da su ingreso en la política?


La población colombiana donde nací es una ciudad pequeña en tamaño, pero grande de espíritu llamada Guacarí. Ahí crecí con mi familia y mis padres que siempre se caracterizaron por prestar servicio social en la comunidad, entonces desde muy joven acompañaba a mi padre, que era rector del colegio del municipio, y lo apoyaba en todas las actividades que hacíamos con la gente, ahí empezó mi vocación de servicio.


Ese trabajo que hacíamos no era político, era comunitario, ayudábamos a los vecinos de Guacarí en los proyectos sociales que había. Ya tiempo después empecé a trabajar con mi abuelo Hernán, que sí era político. Él fue tres veces alcalde de Guacarí y en algunas oportunidades me puso de suplente en las listas del Concejo Municipal, y como figuraba de primera, pues casi siempre salía elegida.


Pero mi motivación siempre fue, y sigue siendo, el servicio social; eso es, entre otras cosas, el punto de encuentro entre mi profesión que es la medicina y mi vocación que es la política.


Yo siempre tuve como referencia el servicio a la comunidad. Siempre me gustó escuchar a la gente, ese camino me llevó a ser médica y ahora a trabajar desde la política para aportar algo a la sociedad.


2.- ¿De niña que soñaba ser?


Yo siempre quise ser médica, ese fue mi sueño desde muy pequeña, de hecho, cuando le pedía regalos a mi papá eran muñecas para poder jugar a que yo era la médica y las atendía. Puedo decir, que con el trabajo de mi familia y mi disciplina pude cumplir ese sueño y estudiar medicina en Colombia y luego especializarme como reumatóloga en Brasil.


Hoy la vida me llevó por otro camino, pero le sorprenderá saber que entre la política y la medicina hay muchas cosas en común: escuchar, diagnosticar, estudiar, analizar y, sobre todo, hacer todo lo que esté al alcance de mis manos para aportar al bienestar de la gente.


3.- ¿Qué diferencias encuentra entre la época en la que se dio su ingreso a la política y hoy?


Lo primero es que yo siempre he entendido la política como un instrumento para transformar la sociedad, y creo que el cambio más significativo entre la época en la que empecé y hoy, ha sido por cuenta de la tecnología. Gracias a este desarrollo, de las cosas que más han progresado es la participación, es decir, que la ciudadanía tiene ahora más canales y vías para una participación activa y consciente.


Hoy la gente sabe qué está pasando no sólo en su país, sino en el mundo y en tiempo real, minuto a minuto, y eso hace que los ciudadanos tengan muchas más opciones para hacer control, debatir, avalar y participar, esto último es el corazón de la política, o al menos así siempre lo he entendido yo, que la política es un proceso de transformación colectiva.


Otra cosa interesante que ha cambiado mucho es que antes la política se hacía en los escritorios, firmando papeles y dando órdenes; pero debo decirle que esa nunca fue mi forma de trabajar, yo siempre he estado en el terreno, cerca de la gente; pero así se hacía antes.


Ahora es distinto, el mundo actual afortunadamente exige que un gobernante o un servidor público esté cerca, viviendo las experiencias con la gente; paradójicamente la tecnología nos acercó a realidades lejanas, pero nos distanció de lo que tenemos al lado, esa es una de las cosas que yo intento no perder nunca, la empatía, la cercanía con las personas.


Ese tema de la tecnología ha transformado tanto la política que fíjese que, gracias a una reforma electoral, estamos dando los primeros pasos para una participación electrónica en Colombia, y ese es un avance significativo en términos de democracia, transparencia y desarrollo.


4.- Si tuviera la oportunidad de darle un consejo a la Dilian que estaba por postularse para ser concejal, ¿qué le diría?


Le diría que siga siempre a su corazón. Recuerdo que en esa época muchas veces me equivoqué por exceso de confianza, por no revisar las cosas con detalle y verlas con mis propios ojos, en ese momento eran problemas con cosas sencillas, pero a mayor poder, mayor responsabilidad; entonces aprendí que si uno asume un reto lo tiene que hacer con total entrega y concentración.


Le diría a la Dilian concejal que confiar no está mal pero que uno siempre tiene que hacerse cargo de los retos que asume. También, le repetiría algo que aprendí después de muchas experiencias, y es que la determinación es la fuerza que mueve los sueños, que siempre es posible hacer las cosas bien y cumplir cada meta que uno se proponga siempre y cuando haya transparencia, dedicación y amor.


Por último, le diría que cuando uno está en una posición de poder, sea grande o pequeño, debe utilizarlo para servir a la comunidad, para trabajar con compromiso y amor, cada uno de los días.


5.- Su trayectoria ha sido de un marcado ascenso y con resultados favorables, ¿qué ha sido lo más difícil que ha tenido que enfrentar a lo largo de su carrera política?


Sin duda cuando se puso en tela de juicio mi honestidad llevándome a un proceso legal que al final afortunadamente me dio la razón y validó mi inocencia. Este ha sido quizá el momento más difícil de mi vida porque impactó a mi familia, a mis padres y a mi hijo. Toda la vida he trabajado con honestidad, quizá en el camino se hayan cometido errores, como todos los seres humanos, pero ninguno pasó por el meridiano de la corrupción o de la falta de ética. Creo que parte del reto personal que tuve en la Gobernación del Valle del Cauca fue demostrarle a la gente, con hechos, mi capacidad de trabajo honesto y de corazón, no en vano inicié mi gobierno con una baja popularidad y al final terminé con unas cifras que me llenan de orgullo y me dejan dormir tranquila, con mi nombre en limpio y la satisfacción del deber cumplido.


6.- ¿Alguna vez se sintió discriminada o que se le pusiera un obstáculo por su condición de mujer?


No de manera directa, pero efectivamente hay muchas limitaciones que generalmente se deben al desconocimiento o a la estructura cultural en la cual las mujeres no solemos estar en posiciones de toma de decisiones.


Basta ver las noticias o escuchar a las mujeres en todo el territorio para evidenciar la inequidad en el acceso a los derechos y a posiciones laborales que supongan cualquier tipo de poder.


Esta es una tarea titánica que tenemos todas las mujeres, seguir alzando la voz para lograr la equidad y el reconocimiento de nuestras capacidades.



7.- ¿Cómo ha sido gobernar en un mundo eminentemente diseñado para los hombres y con poco acceso de las mujeres al poder?


No le miento que muchas veces es una tarea difícil, que las mujeres, especialmente en el ámbito laboral, luchamos día a día con los techos de cristal.


A veces naturalizamos lo poco o mucho que hemos ganado las mujeres en términos sociales, políticos y económicos, pero hay que recordar que han sido luchas de años, de mujeres valientes que han alzado su voz para que el mundo sepa que estamos igualmente capacitadas para enfrentar cualquier reto.


En mi caso he tenido buenas y malas experiencias, pero he apelado al trabajo arduo, a la constancia y a la firmeza para hacer valer mis posiciones y demostrar con hechos que las mujeres podemos todo, que somos líderes por naturaleza.


8.- Usted fue reconocida como la mejor gobernante de su país y en su momento como la mejor alcaldesa ¿qué cree que hizo diferente para lograrlo?


Lo primero fue organizar la casa, mejor dicho, estudiar a profundidad la realidad del Valle del Cauca, en el caso de la gobernación y de Guacarí en el caso de la alcaldía, antes de proponer ideas sin sentido o que apelaran más a la vanidad que a la realidad.


De ahí para adelante, en el caso de la gobernación del Valle del Cauca, organizando las finanzas y haciendo un trabajo de corazón, pudimos, junto a mi maravilloso equipo –en su mayoría compuesto por mujeres-, lograr que nuestro departamento volviera a confiar y a sonreír.


Fórmulas mágicas no hay, pero le podría decir, que cuando uno hace las cosas con determinación, entrega, humildad y honestidad, hay muchas probabilidades de que salgan bien sin importar las dificultades que se sorteen en el camino.


Otro factor importante, muy importante, es aprender a escuchar; eso, por ejemplo, se lo debo a la medicina que me formó en la rigurosidad de escuchar y poner atención a cada detalle; de esta manera construimos un plan de gobierno cercano a la gente, que respondiera a sus necesidades; porque al final del asunto, de eso se trata, de servir, y nosotros los políticos, nos debemos a la gente. Si muchos de mis colegas entendieran esto, quizá Colombia sería un país distinto.


Entonces lo que hice diferente a grandes rasgos, fue trabajar para la gente, gobernar como hubiera querido que alguien gobernara si yo le hubiera depositado mi voto: con determinación, disciplina, transparencia y respeto.

9.- ¿Se siente identificada con las características de las ocho mandatarias que a nivel mundial fueron ejemplo en el manejo de la crisis sanitaria de la Covid-19?


Bueno, en primer lugar tengo que decirle, que cada una de las mandatarias ha hecho aportes invaluables para superar la pandemia.

Primero, Ángela Merkel, una de las cosas que más rescató de su labor es que siempre se ha asesorado de expertos, ha utilizado la ciencia como un vehículo para la toma de decisiones, cuestión que es esencial en una crisis como está. Si usted ve, junto al ministro de salud alemán y el Instituto Robert Koch, han mantenido un sistema de salud estable, organizado, en constante diálogo con los organismos de control público y así han logrado que Alemania tenga una de las tasas más bajas de mortalidad por Covid-19.


Por otro lado, Jacinda Arden en Nueva Zelanda, dio cátedra de manejo de crisis cerrando a tiempo las fronteras de su país para poder reducir la curva de contagio del virus. Caso parecido es el de Sanna Marin en Finlandia, quien también tuvo una respuesta rápida a la arremetida del Covid, pero además utilizó los desarrollos tecnológicos como ‘Corona Flash’ para rastrear el avance del virus y poder tomar decisiones eficaces y acertadas.


Otro caso interesante es el de Mette Frederiksen, en Dinamarca, de quien lo que más rescato es la manera gradual, planificada y responsable, en la que fue levantando, poco a poco y basada en evidencia, las medidas restrictivas que tomó para controlar el virus. Eso y que es un Estado que financia el 85% del sistema de salud, lo cual les permitió hacer pruebas para Covid-19 y tomar decisiones administrativas sin afectar el estado de bienestar danés. En esta misma línea, es muy iluminador el caso de Noruega. Erna Solberg se ha preocupado mucho por los impactos económicos del confinamiento, que en este país fueron muchos, ya que fue una de las naciones más afectadas durante el inicio de la pandemia. Solberg, ha buscado soluciones a corto, mediano y largo plazo para reactivar la economía de su país.


Uno piensa que todos los países europeos estaban preparados o tenían músculo para responder a una crisis así, pero no necesariamente. Por eso la gestión de Simonetta Sommaruga en Suiza es muy importante, porque este país no estaba listo para enfrentar algo así; sin embargo, hoy es uno de los gobiernos del mundo –junto a Japón y Luxemburgo– que ha destinado mayores recursos para salir de la crisis. Katrín Jakobsdóttir en Islandia también se preocupó por seguir consejo de las autoridades científicas y hoy se encuentra en una instancia de re apertura económica, de donde rescató el aseguramiento de salarios, el aplazamiento de pagos de impuestos y la creación del fondo ISK 20 para asegurar la inversión social en tiempos de pandemia.


Y el último caso para tomar como referente es el de Tsai Ing-Wen, en Taiwán, específicamente por una acción acertada que fue el monitoreo de pasajeros provenientes de China durante el mes de diciembre al conocer que había una nueva enfermedad respiratoria. Cómo se concentró en conocer el virus, pudo crear medidas de viaje más restrictivas y protocolos más sofisticados para viajeros de alto riesgo.


Como ve, son casos muy diversos y cada país tiene sus propias particularidades, pero lo que es innegable, es que sus labores han sido supremamente acertadas y no dejan lugar a dudas sobre la capacidad de las mujeres para liderar naciones en momentos de crisis sin precedentes.


10.- ¿Por qué cree que haya mucha resistencia por parte de algunos sectores para el avance de la mujer en la política?


Creo que más que resistencia es desconocimiento. Los procesos sociales son lentos porque apelan a elementos complejos como la idiosincrasia o los marcos de referencia cultural, en los cuales, en países como Colombia, sigue muy marcado el machismo.


Por eso es tan importante apoyar las reivindicaciones de la mujer, para seguir aportando en el proceso de que toda la sociedad entienda que nuestro papel hace rato dejó de circunscribirse netamente al hogar y que somos capaces de liderar cualquier proceso.


Y en esto debería existir una unión entre las mujeres, sin importar partidos políticos o ideologías, porque desde donde sea que trabajemos, hay que aportar en el proceso de derribar esas barreras sociales, laborales, económicas y de liderazgo.


11.- ¿Qué opinión tiene de las cuotas de género?


Las cuotas de género son muy importantes, de hecho, para mí este asunto de género tiene un valor muy especial. Cuando fui presidenta del Senado de la República, introduje en la ley colombiana la participación obligatoria de las mujeres en las listas aspirantes a cargos de elección popular e impulsé la ‘Ley de la no violencia contra la mujer’ en la bancada de mujeres.


La bancada de mujeres es otra acción que impulsé y que se mantiene hasta el día de hoy, está tiene como objetivo potenciar políticas a favor de la participación femenina. En su momento, cuando estaba en la presidencia del Legislativo, invité a todas las mujeres del congreso a que nos uniéramos para velar y hacer valer nuestros derechos como mujeres a través de la bancada, y le cuento que no fue fácil, porque en la bancada estábamos representantes de distintas orillas de pensamiento e ideología, pero en una labor de fraternidad y a pesar de las diferencias, pudimos unirnos y sacar adelante juntas muchos proyectos.


Para hablarle de algo reciente, hace menos de un mes se hizo en Colombia una reforma electoral, en la cual, como presidenta del Partido de la U, el partido de la Unidad, motivé a la participación de mujeres en procesos electorales en una proporción de 50-50.


Debo decir que estos son porcentajes, pero la violencia electoral contra las mujeres en Latinoamérica es una realidad. Para ver esto hay dos ejemplos, pero podrían ser muchas más: es evidente que hay mucho menos apoyo presupuestal para las campañas lideradas por mujeres, y también es claro el poco apoyo en los procesos de difusión de las candidaturas femeninas.


Entonces las cuotas de género son importantes, hemos ganado algunas luchas, pero tenemos por delante muchos retos más.


12.- ¿Cuáles considera que sean los aportes más importantes que dio para avanzar en paridad?


Como lo mencioné antes, uno de mis grandes aportes es la obligatoriedad de la participación del 30% de las mujeres en las listas, como una herramienta de discriminación positiva para incentivar la vinculación social y la elección popular de mujeres.


Pero a nivel personal, quizá haber sido presidenta del Senado, la primera mujer gobernadora de mi departamento elegida por voto popular y ahora la primera mujer presidente de un partido político en Colombia por votación, han sido instancias en las que he podido aportar desde los hechos, demostrando que las mujeres somos capaces de cualquier cosa y que tenemos las mismas capacidades gerenciales y administrativas que los hombres.


Desde ahí he trabajado incansablemente para que todas las mujeres tengan oportunidades, y de alguna manera, además de las leyes, la bancada y los demás proyectos, he querido ser ejemplo de liderazgo femenino en mi país.


13.- En términos generales ¿cómo cree que se encuentre Colombia en paridad de género?


Colombia ha dado pasos importantes, por ejemplo, hoy tenemos una mujer en la vicepresidencia de la república, pero también hay gobernadoras, alcaldesas y senadoras, por referenciar algunos casos, y eso es importante porque como le mencioné antes, entre más mujeres estemos en cargos que supongan toma de decisiones, el camino para trabajar en estrategias de fuerza de género va a ser más transitable.


14.- Es usted la dirigente de un partido que llegó con una votación muy alta ¿cómo lo logró?


Lo primero, es interesante que los partidos empiecen a ver en las mujeres la posibilidad y preparación para liderar procesos y colectividades. No se trata de que nos elijan por ser mujeres, sino por nuestras capacidades, pero para eso, para poder llegar a ese punto, acciones como las cuotas de género son importantes.


Ahora, desde este nuevo reto que asumí, uno de mis objetivos principales es seguir ratificando nuestra capacidad para liderar y trabajar con determinación para que en el Partido de la Unidad haya mucha más participación de las mujeres en todos los ámbitos.


15.- ¿Qué les diría a las mujeres que quieren hacer una carrera política?


Que son capaces de todo lo que se propongan, que ser mujer es un honor y siempre tenemos que sentirnos orgullosas de eso.


Les diría que estudien, que se preparen lo que más puedan; porque ahí está gran parte de la libertad de ser y hacer lo que soñamos. Por eso he insistido en acciones en pro de la educación como lo fue el programa ‘los más porras’ en el Valle del Cauca, y por eso también recalco, siempre que puedo, que tenemos que migrar hacia una sociedad del conocimiento.


A las mujeres que quieren hacer una carrera política les pido que lo hagan, que este sector de la sociedad las necesita, que entre más participación tengamos en posiciones de toma de decisiones, más equitativo vamos a hacer a este país.


Revista Mujeres de la Política año 2 #5 2020

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