• Mujeres de la Política

La vindicación de los derechos de la Mujer de Mary Wollstonecraft


por: Gretel Eunice Castorena Escalera*

Mary Wollstonecraft (*1), primera mujer europea que publica un ensayo sistematizado sobre la situación de las mujeres y que propone un reconocimiento a sus derechos, una mujer que a sus 38 años se había dedicado a estudiar, evidenciar y criticar fuertemente la suerte de las mujeres de su época, una mujer insatisfecha con los cánones propios del siglo, que se negaba a pensar como las demás, que percibió las dificultades de las mujeres en una Europa hostil, es la autora de la obra más célebre con la que cuenta el feminismo del sigo XVIII Vindicación de los Derechos de la Mujer, cuyo eco suena y perdura hasta nuestro siglo a pesar de los albores de la modernidad y posmodernidad que vivimos en la actualidad.

Su vida da cuenta del interés que siempre tuvo por tener acceso a una cultura y a una educación diferente, en el que las mujeres alcanzaran el plano que se merecen con el argumento de que el contexto social y educativo es el que las hace inferiores a los hombres.

Su obra condena la educación que se daba a las mujeres del siglo XVIII, cuando las primeras feministas visibles apostaban a que la educación de mujeres y hombres impartida de una forma igualitaria, llevaría a generar las condiciones de igualdad, Mary Wollstonecraft pugnaba en tu texto por leyes de estado que acabaran con la subordinación de las mujeres, y que ese mismo estado garantizara la educación gratuita universal para ambos sexos, estaba consiente pues, de que mujeres educadas podrían ser exitosas en cualquier profesión en la que se desarrollaran.

Aún cuando aceptaba las opiniones de Rousseau (*2) en relación a la educación de los hombres, discrepaba sobre la idea de prepararlas para garantizar un papel de compañeras, de esposas, aborda sin contemplaciones el divorcio, cómo una forma de terminar con la subordinación de mujeres abusadas por sus parejas, inicia pues una nueva era en el discurso feminista.

Entiende a los hombre cómo compañeros, mas no la sumisión de las mujeres a la razón, de la que han sido aisladas, dice ella: ̈ despojadas de la misma para ejercer su tiranía ̈ , no está de acuerdo en que única ambición de éstas sea el ser hermosas sin inspirar respeto, habla en su texto sobre la libertad, que debe ser ejercida en cada una de las acciones de los seres humanos, (habrá que considerar que en esa época no se utilizaba el término de derechos humanos).

Asevera que una política sana “es la que difunde la libertad, la humanidad ̈, y si en ésta son incluidas las mujeres se haría más sabia y virtuosa, es decir las mujeres deben ser educadas de una forma racional, no ser educadas para la dependencia, es decir bajo el yugo de a quienes sirven, estaba convencida de que la calidad humana, solamente podría elevarse a través de la educación, el esfuerzo, la sobriedad y el autocontrol individual.

La época en la que vivió Mary Wollstonecraft a la que vivimos ahora, son evidentemente muy distintas, las condiciones de las mujeres han cambiado, pero la conquista de los derechos no ha sido fácil, hoy en día, las mujeres continúan dando batalla en el día a día en todos los ámbitos, sociales, económicos, culturales, políticos.

Lo cierto, es que la lectura de su obra revela sobre la lucha por la conquista de éstos derechos ha marcado un parteaguas en la forma de hacer visible el esfuerzo y reconocimiento de las mujeres, que hoy en día se manifiesta a través de movimientos sociales consolidados que ejercen presión para la toma de decisiones cuando se genera una política pública.

Muchas de sus ideas, en el marco de los círculos elitistas en las que muchas mujeres se mueven hoy en día, podrían parecer superadas, sin embargo siguen estando más vigentes que nunca, ese discurso me suena tan familiar en algunas reuniones que me lleva a re-pensar en si el trabajo, el estudio y las aportaciones de Mary Wollstonecraft constituyen un referente sobre el cual podríamos pensar cual es la condición actual de estas mujeres, y es que la larga marcha de las mismas a través de la historia para reconocer sus derechos es en muchas ocasiones desconocida, es una historia que se ha transmitido principalmente de forma oral, de generación en generación, de bisabuelas a abuelas, de abuelas a madres, de madres a hijas, por hablar de cuatro generaciones, a quien nos ha tocado vivirla, podemos palpar y sentir cómo con el paso de los años, la transmisión de esta nueva cultura de los derechos de las mujeres, casi nadie la ha documentado y por lo tanto no se ha difundido lo suficiente.

Y es que la tarea no es fácil, nadie dijo que lo fuera, la apertura, el empoderamiento, la difusión de los derechos de las mujeres aún cuando en el ámbito académico, profesional, urbano, familiar, está más visible, es innegable que en lo privado, rural, no ha logrado permear el discurso feminista, quizás no lo hemos sabido comunicar (menuda tarea para quienes trabajamos en el ámbito de la comunicación).

Considero de gran importancia la sensibilización de las y los representantes de los medios de comunicación en este tema, aún cuando ya hay esfuerzos importantes para capacitarles, la rotación constante del personal hace que el trabajo se detenga o estanque cuando se cree que ya se había avanzado, y eso es notable en cada cambio de gobierno, en el que las y los representantes de los medios, después de cubrir campañas políticas, por naturaleza son llamados a las filas de las dependencias como voceras o voceros de las mismas; el ingreso y egreso constante de estudiantes de las carreras de periodismo y comunicación, que entre su currícula académica no incluye una sola materia de género, derechos humanos, feminismo; la falta de sensibilidad de las y los jefes de redacción e información en relación a los temas y la problemática de las mujeres, y qué decir de las dueñas, dueños o directivos de los medios de comunicación, quienes pareciera que consideran que la nota roja o el amariilismo en las notas es lo que realmente satisface el morbo y la necesidad de informar, que no comunicar con el público; lo anterior, pone como referencia el trabajo constante y permanente que se debe de implementar a través de la capacitación, la oportunidad de algunos lugares de estudio de difundir temas relacionados con la agenda feminista sobre los derechos de las mujeres son una referencia también de que el tema está más vivo que nunca, en constante cambio y renovación, es ahí en el que entra el compromiso de quienes desde nuestras trincheras, no cesamos en el intento de contar historias, aunque sea de forma oral, o en algunos casos escrita, para dejar referencia de que el tema y los ideales de Mary Wollstonecraft, están más vivos que nunca.

* Gretel Eunice Castorena Escalera, forma parte de la Asociación Mundial de Mujeres de la Política, (con especialidad en género y comunicación), es docente titular en Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, activista social con la colectiva Baubo Ultrapúrpura, se ha desempeñado como funcionaria federal y estatal. Actualmente es Consejera de INMUJERES por Michoacán, México y conductora del programa feminista Serpientes y Escaleras en Grupo Radiotele. TW: @gretelcastorena


*1 Filósofa y escritora inglesa, considerada una de las grandiosas figuras del mundo moderno, escribió novelas, cuentos, ensayos, tratados, un relato de viaje y un libro de literatura infantil. Como mujer del siglo XVIII, fue capaz de establecerse como escritora profesional e independiente en Londres, algo inusual para la época. En su obra Vindicación de los derechos de la mujer (1792), argumenta que las mujeres no son por naturaleza inferiores al hombre, sino que parecen serlo porque no reciben la misma educación, y que hombres y mujeres deberían ser tratados como seres racionales. Imagina, asimismo, un orden social basado en la razón. Con esta obra, estableció las bases del feminismo moderno y la convirtió en una de las mujeres más populares de Europa de la época.

*2 Filósofo suizo que junto con Voltaire y Montesquieu, se le sitúa entre los grandes pensadores de la Ilustración en Francia. Sin embargo, aunque compartió con los ilustrados el propósito de superar el oscurantismo de los siglos precedentes, la obra de Jean-Jacques o Juan Jacobo Rousseau presenta puntos divergentes, como su concepto de progreso, y en general más avanzados: sus ideas políticas y sociales preludiaron la Revolución Francesa, su sensibilidad literaria se anticipó al romanticismo y, por los nuevos y fecundos conceptos que introdujo en el campo de la educación, se le considera el padre del pedagogía moderna.


Revista Mujeres de la Política año1#1 2019

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